domingo 22 de noviembre de 2009

Confieso mi Encuentro con los Fantasmas. Parte I


Primer Encuentro
Tiempo: Hace 7 años
Lugar: azotea de la casa
Hora: mañana

Esas fueron las preguntas que me hizo una espiritista cuando tenía 15 años de edad, último recurso que usó mi familia, al verme actitudes extrañas que no pudieron ser explicadas por psicólogos y psiquiatras.

¿Qué si lo recuerdo con exactitud? jajaja, me le reí efusivamente a la experta en hechos del más allá (actitud que me caracterizaba por ser arrogante y que a veces extraño en la actualidad). Todo comenzó cuando jugaba con mi barbie ojos de diamante en la parte que no tenía techo de la azotea. La sumergía en una gran ponchera anaranajada que en mi imaginación lucía como una espectacular piscina, que brillaba de majestuosidad cuando se le combinaba con el traje de baño rosado y el cuerpazo de mi muñeca.

Ese juego inocente fue interrumpido por la voz de una mujer que, muy suavemente, me llamaba. Debo confesar que no le hacía mucho caso, ya que pensaba que era mi mamá que quería que bajara inmediatamente del lugar; pero la voz continuaba hasta que paraba en seco.

Al día siguiente, jugaba en la batea mi diversión favorita: colocar a diferentes hormigas en charcos de agua para ver si sobrevivían, hasta que la voz volvió a surgir: Dulllllllce, voltea, Dullllllllce,Dulllllllllllllce, ¡Dulce! Y no miraba hacia atrás, no sé por qué, pero no volteaba, no deseaba desconcentrarme de mi entretenido juego.

Así duró toda esa semana, hasta que fastidiada de la misma situación le dije a mi mamá que por qué me llamaba cada vez que subía a la azotea y, como deben imaginarse, me respondió que jamás me había llamado, lo cual me pareció extraño.

Esta intrigante situación no impidió seguir con mis divertidos juegos de estudiar el comportamiento biológico de las hormigos o nadar en mi imaginación con mis queridas barbies y, en uno de esos momentos, la voz volvió a surgir más lentamente y, de forma pausada, se transformó en un susurro en mi oído.

Mi piel se erizó, como reacción intuitiva cerré los ojos y comencé a rezar lo único que me sabía que era el ángel de la guarda, oración que repetí una y otra vez hasta que la voz desapareció.

Abrí los ojos, voltié de forma temerosa y no vi nada, así que agarré mi muñeca y bajé rápido las escaleras hasta encontrarme con mi mamá, quien me preparaba mi pan con mantequilla y azúcar, el plato que me acompañaría la merienda de toda mi infancia.

sábado 24 de octubre de 2009

Confieso Mi Encuentro con el Sexo


Nunca fui una niña normal, eso creo que ya lo han notado. Tanto así que cuando jugaba con mis barbies y mis Kens nunca me imaginaba que ellos eran los actores del cuento de la casita, el matrimonio y la historia feliz, más bien me imaginaba conflictos de pareja, amantes, sexo oportuno y celos, celos y más celos como los que vivía mi mamá junto con mi padre, quien -desde que tengo uso de razón- se caracterizó por tener ese don de conquistador.

Así que mi mundo Barbie, conformado por su cocina, cuarto, carro, cabaña y piscina, cuya construcción en el piso de la sala tardaba 4 horas exactas, lo dedicaba a encuentros amorosos entre una simpática vecina morena de cabellos largos y lacios que entraba al área de la piscina y, sin querer, mostraba sus pechos al excitado Ken, quien apenas veía a Barbie salir de la casa, hacía el amor de forma loca, apasionada y salvaje con ese ser tentador.

Estas historias se alimentaban con escenas de la novela de la tarde que tanto veía mi mamá mientras servía el almuerzo, novelas de RCTV, el canal preferido de la casa para esa época. Dolor, llanto, sonrisas, amores y más amores me alimentaban junto con mi almuerzo, cosechando las ganas de ser, por qué no, una actriz famosa que tenía un hermoso y tierno galán que la sacaría de su sufrimiento, idea que fui avivando y maquinando hasta convertirse en la esperanza de aguantarme esta patética existencia que sólo tenía ocho años de edad.

Así que al estar en mi cuarto o en espacios solos me imaginaba que era Estrella, nombre de la protagonista de la novela de moda que sufría y sufría hasta dar con el amor de su vida, fantasía que se fue desarrollando en las noches, bajo mi litera, ya que para mí era difícil apartarme de mi madre a mi corta edad.

Y en las noches, en esas infinitas noches cuando sentía que mi hermana estaba dormida, me daba por pensar que el galán de mi vida me hacía el amor, así que comenzaba a meter mis manos debajo de la bata y, por instinto, tocaba mis pequeños pechos que se ponían más gruesos y duros con el roce, luego bajaba por el abdomen hasta llegar a mi pubis, que rozaba delicadamente, haciendo giros suaves sin lograr un objetivo, pero me gustaba hacerlo todos los días ya que me relajaba profundamente hasta quedarme dormida.

Esta manía me ayudó a bajar mi nivel de angustia y dejar de pensar en el suicido, aunque esta sensación de calma sólo duraría un tiempo.

jueves 22 de octubre de 2009

Confieso Mi Encuentro con el Fuego


Como lo del suicidio no resultó, inventé otra forma de escapatoria: convertirme en una niña introvertida, seria, de pocas palabras, como señal de protesta a esta vida que para nada me atraía, ya que sabía cuál iba ser su historia y su fin.

Sola, quería estar sola en los pequeños espacios de la casa que quedaban tranquilos en la tarde cuando mis hermanas se iban al liceo. Esa falta de ruido me animaba a fantasear otras vidas, otros nombres, otros paisajes...Para ello, mi vista quedaba fija viendo algún punto de la pared de la cocina, y ese punto se convertía en un túnel de escapatoria.

¡Dulce, Dulce, Dulce!, gritaba mi mamá, haciéndome salir del transe. ¡Esta niña si es rara!, se repetía una y otra vez, mientras encendía la hornilla con un papel de panadería que había prendido con un fósforo. Lo que más me gustaba de esa escena era ese color azul cautivante, ese azul que se apropia de mis actuales dibujos y pinturas.

Yo quería que esa tonalidad estuviera más tiempo conmigo, así que -sin que mi mamá se diera cuenta- agarré la caja de fósforos de una de las gavetas de la cocina, además del periódico de los domingos que dejaban en la mesa del comedor, y subí corriendo por las eternas escaleras verdes al cuarto de mi hermana para que no oliera a papeles encendidos.

Al principio, la idea era sólo quemar los periódicos, pero la experiencia fue tan gratificante que luego me deleité con papel, algodones, isopos y sábanas, materiales que obtuve fácilmente de la habitación de mi hermana. Esta excitante actividad la anoté en un cuadernito como si fueran experimentos científicos: el papel, de cualquier tipo, se incendia rápido si lo volteas hacia arriba, el algodón se prende en un santiamén, y la tela -dependiendo de la clase- puede quemarse de forma controlada, como lo hice en esta ocasión, simulando marcas de cigarrillo, ya que sabía que mi hermana fumaba a escondidas con mi prima, así que si le mostraba la sábana a mi mamá, ésta inmediatamente iba a pensar que estaba fumando dentro del cuarto y el lío no iba a ser normal.

Sin embargo, a pesar de estos experimentos, algo faltaba por quemar: ¿Qué se sentirá al quemarse la piel?, esa fue la pregunta que me motivó a extender la mano izquierda y colocarla sobre un fósforo encendido, pero casi no percibí sensación ya que el fósforo se desvaneció velozmente.

En la peinadora de mi hermana, vi una vela blanca para la virgencita del Carmen, creo que para algo de ayuda en los estudios, así que la prendí y puse mi mano derecha sobre el fuego de la vela, cuál fue mi sorpresa al ver que -si alejaba mi mano- la llama se hacía más grande para buscarla y tocarla, como si estuviera viva y quisiera reproducirse a través de mí.

Vi su azul de inicio, con suaves rojos e infinito amarillo, aprecié su poder, su solidez, el fuego me cautivó y entendí su poder, el cual convocaría más adelante entre tantos embrujos y hechizos.

¡Dulce!, ¿dónde estás?, preguntaba mi mamá con voz de preocupación, rápidamente apagué la vela, guardé entre mis manos las cenizas del piso y las arrojé por la ventana del cuarto de mi hermana. Debajo de mi camisa, sujetada por el short, saqué la famosa Barbie y, en su lugar, me guardé el cuadernito de anotaciones.

--¡Dulce, sal del cuarto, mira que a tu hermana no le gusta que estés aquí!

--Está bien, mami, sólo jugaba con mi muñeca.

domingo 18 de octubre de 2009

Confieso Mi Niñez


Sé que estás líneas emocionarán algunos, ya que varios me lo han pedido. Aquí les contaré la historia de mi vida.

Sin pensar, sin meditarlo, entré a la cocina, baldosas blancas con decorados rojos encerraban un espacio cubierto por un techo blanco, una nevera Geneneral Electric de una puerta, una lavadora usada, una mesa para picar las verduras y dos banquitos rojos. Lo recuerdo como si fuera ayer, una imagen fotográfica que viene a mi mente desde que tenía 15 años, pero no fue a esa edad en que ocurrieron los hechos, sólo que al ser quinceañera evoqué este recuerdo que me hace pensar que mi vida tiene un significado extraño, misterioso, porque para algunos no es normal que una niña se fije en un cuchillo de cortar carne, grande, grueso, afilado con mango de madera opaco.

Lo agarré con mi mano derecha, me le quedé viendo fijamente, luego estiré mi brazo izquierdo, viendo mi vena, viendo la salida a la vida que llevaba conmigo sólo apenas 8 años. Lentamente, poco a poco, la punta afilada del cuchillo comenzó a introducirse entre mi carne, la verdad es que no sentía dolor, más bien alivio, esperanza por el pronto fin, pero cuando la herida era sólo el inicio, mi prima de 5 años se acercó a ver que estaba haciendo, mi reacción natural no fue parar, sino darle el cuchillo para que los sostuviera y gritar como loca, con llanto, con histeria para que mis padres y tíos creyeran que era ella la que había pecado. Sus ojos develaban confusión, hasta sujetaba el instrumento con inocencia, como si se tratara de un juego de niños.

Hoy las baldosas siguen siendo blancas, pero las decoraciones se ven rosadas, quizás por el paso de los años, el polvo, el aceite o el gas, lo que no se ha borrado es la tonalidad roja de mis venas, la he visto fluir varias veces desde aquella época

sábado 10 de octubre de 2009

Libertad!!!!





Queremos la libertad de vivir a plenitud, de hacer lo que queremos sin que nos juzguen, deseamos amar sin límites, deseamos una y otra vez anhelos, ideas, esperanzas. Sin embargo, qué puede sentir este pequeño ser a quien le hemos quitado ese deseo que todos tanto anhelamos. Su posición, su rostro hablan de su tristeza, de su encierro y capaz mientras duerme sueña que corre por su libertad.

No a los zoológicos, ni al encierro de los animales!
Fotos tomadas en el Parque Chorros de Milla, Mérida, 2009>

lunes 5 de octubre de 2009

Frases que molestan. De twitter-Venezuela


hectormatorres #frasesquemolestan para los músicos como yo "¿aún sigues con la bandita? para siempre detestaré esa pregunta
1 minute ago from Power Twitter

OdalysLara La ultima y a dormir mañana madrugar "hoy es viernes de aroma pa beber cerveza y sacar la paloma" #frasesquemolestan Buenas noches a todos.
1 minute ago from web

bella23b TE TENGO UN REGALO! Pero no te diré qué es! Es sorpresa! = #frasesquemolestan
2 minutes ago from web

bella23b Tengo que decirte algo..no, mejor te lo digo más tarde! = #frasesquemolestan
2 minutes ago from web

hectormatorres #frasesquemolestan un policía suele preguntar "Chamo no tienes ni pa los frescos?"
3 minutes ago from Power Twitter

DanielMasheen RT @sicsadi: #frasesquemolestan oki docky
4 minutes ago from Seesmic

OdalysLara TUKITIIIII, o necesito fuerza (necesita dinero). #Frasesquemolestan
4 minutes ago from web

MaterialCosmico @entornoi #yoconfieso que voy a hacerle follow a todos en #frasesquemolestan >> POR ESO ese entorno es INTELIGENTE pero con IQ de 30 ..
5 minutes ago from TweetDeck

marcosaavedra11 Jajaja RT @ANAVILLALBA:#frasesquemolestan y cuando te graduas?(PREGUNTADO X 5 AÑOS)cuanto te falta?cuando se casan?y cuando van a encargar?
5 minutes ago from UberTwitter

sicsadi #frasesquemolestan oki docky
6 minutes ago from UberTwitter

d_perez7 #frasesquemolestan "Me puedes regalar algo para comer", frase muy repetida en cada vagón del metro
7 minutes ago from web

juliogran (después de cortarte el pelo) #frasesquemolestan ¿y te cortaste el pelo? (provoca resp. "no... me creció la cabeza)
7 minutes ago from web

Creport #frasesquemolestan : anda a dormir que mañana tienes que trabajar @jik2680
7 minutes ago from web

bella23b Todas las mujeres somos iguales = #frasesquemolestan
7 minutes ago from web

emjorogo @entornoi Buenas noches para uds #TwitterPanas muy buena la idea de #Frasesquemolestan pasé la noche leyendolas y riendo.
7 minutes ago from Brizzly

sicsadi El CDSM como la odié RT @hectormatorres: #frasesquemolestan pa los que estudian comunicación social "Eso es puro cortar y pegar"
8 minutes ago from UberTwitter

Jik2680 no se retire, en breves momentos será atendido por unos de nuestros ejecutivos #frasesquemolestan
9 minutes ago from TweetDeck

AlexCaracasFC #frasesquemolestan (despues de pasar 3 dias bebiendo) hace falta como una cervezita
10 minutes ago from TweetDeck

jaime_miguel pregunta Maria Emma "Don Florentino y van a ir fichajes al mundial??" ... oh por Dios ... #frasesquemolestan
10 minutes ago from web

chouriom #frasesquemolestan MOSCA Y LA PREÑAS (palabras magicas para embarazar a una mujer)

sábado 3 de octubre de 2009

Celebrando la llegada de ediciones PuntoCero


La cita fue ayer en la terraza del Mercado de Chacao, casi n asisto ya que vi todas las puertas cerradas, hasta que una personas que prendía una velas en la esquina me indicó que la entrada era por el estacionamiento. Allí agarré el ascensor, marqué la letra T, y entre olores a verduras y carnes provenientes del mercado, tomé un vino coupage y vi desfilar a varios conocidos, amigos y personas que he visto en otros encuentros culturales.

Desde ese rincón, logré divisar los puntos más importantes del este de Caracas, que brillaban con la luz de la luna llena. Los editores de Plátano Verde, agencias, periodistas y escritores contaban sus experiencias, vida de familia, rollos en el trabajo, mientras los representantes de la editorial contaban a través de un micrófono de poca potencia cómo surgió la idea de apoyar la realización de cuatro libros.

A pesar de los típicos silbidos que indican "cállense, por favor", todos seguían inmersos en sus conversaciones y mundos paralelos, ya que el encuentro sirvió de excusa para compartir con los amigos de siempre, ya que el mundo cultural caraqueño es eso: un pequeño grupo de conocidos que trata de cambiar un país lleno de personas que prefieren un blackberry que un buen libro entre las manos.

Pero allí seguimos luchando, fantaseando y pensando en un mundo mejor. ¿Qué por qué no nos vamos a otras latitudes?, porque este es nuestro espacio, es nuestro motivo de seguir viendo en las letras y en la imaginación la posibilidad de lograr un nuevo mundo.